MÓDULO III. La escena de lo inevitable

Pablo Messiez
Antes de cualquier acción, ya hay una escena sucediendo. Una escena dada por la circunstancia de entregarle nuestro tiempo al espacio. En esa duración en la que nos ponemos en relación por el puro hecho de querer estar ahí, todo lo que ya está siendo (lo que suena, los latidos, el sutil movimiento del aire) empieza a revelarse como escena. Darle tiempo al espacio es dejar que nos toque y nos afecte. Poder con lo mínimo revelar algo inmenso. Entonces, el cambio de dirección de una mirada puede constituir la revelación de un mundo, y la escena, lejos de pensarse como ficción se nos revela con todo el peso de la realidad, con toda la brutalidad de los hechos.
Pablo Messiez es director, autor, actor y docente de actuación para la escena. Nació en Buenos Aires en 1974 pero desde el año 2009 vive y trabaja en España. Entre sus montajes destacan “Los ojos”, “Todo el tiempo del mundo”, “Las canciones” y “Los gestos”. Por su trabajo ha recibido premios Max y Godot. Desde hace un año dirige la Sala 25, espacio dedicado a la investigación escénica. Ha dado clases en numerosas instituciones como la Universidad Carlos III de Madrid, El Institut del Teatre de Barcelona, o el Centro Cultural Ricardo Rojas, de la Universidad de Buenos Aires. Ha colaborado con artistas como Rocío Molina, Sílvia Pérez Cruz y Les Impuxibles. Sus textos están publicados por la Editorial Continta Me Tienes.
Objetivos del taller:
- Trabajar con los materiales específicos de la escena (espacio y presencia) en alerta por el impulso que nace por ponerse en relación, procurando no forzar ni inhibir ninguna acción.
- Hacer del estar (o del ausentarse) la tarea primera, y del acercarse o alejarse la primera modulación.
- Fomentar un vínculo lúdico y deportivo con la escena.
