TEXTO DE LA COMPARECENCIA EN EL PARLAMENTO, ANTE LAS COMISIONES DE CULTURA Y EDUCACIÓN, DE LOS REPRESENTANTES DE LA ENT/NAE
16 de diciembre de 2011
Extracto de lo que el equipo directivo de la escuela dijo en la comparecencia ante la Comisión de Cultura del Parlamento de Navarra el 15-11-2011.
15 de noviembre de 2011. Pamplona.
Buenos días, egun on.
En la solicitud de esta sesión de trabajo, se apunta como razón para esta comparecencia la situación a la que se enfrenta la Escuela Navarra de teatro por los recortes anunciados, pero queremos aclarar ya, que en lo relativo a la dirección de Cultura no estamos hablando de un recorte, y que las medidas que amenazan nuestra existencia son: 1.-La eliminación de la partida nominativa y 2.-La exclusión de las actividades formativas de nuestra institución de cualquier tipo de ayuda que proceda del Departamento. Queremos recordar que estas dos medidas se suman al aplazamiento en el pago del 16% de la Subvención de Cultura de 2011, para 2012.
En los años 80, gracias al impulso de las compañías existentes, el teatro comenzó a hacerse un hueco en esta comunidad. En aquel momento, la Administración entendió que había que apoyar este proyecto, con vistas a un futuro teatral y cultural mejor, y decidió impulsar la creación de una escuela de teatro. La orden foral 1905 de 1985, dice, cito literalmente: “concede una ayuda para la organización y funcionamiento para la Escuela Navarra de Teatro constituida bajo el patrocinio del Departamento de Educación y Cultura”. Se concedió a la escuela una ayuda, y vuelvo a citar textualmente, “para la financiación del programa elaborado para la formación y difusión teatral en la Comunidad Foral de Navarra que será ejecutado de conformidad con las estipulaciones definidas por el servicio de Cultura “Institución Príncipe de Viana”. Desde ese momento la escuela llevó adelante el encargo.
Desde el comienzo de su andadura la escuela, a pesar de todo tipo de dificultades, siempre ha conseguido no sólo mantener su labor, sino también crecer como espacio y centro cultural y teatral: hemos logrado arraigar y consolidar el proyecto, que siempre ha contado con un reconocimiento unánime.
Desde el punto de vista económico, nuestro presupuesto ha ido creciendo al ritmo de la demanda real de la actividad. Somos especialistas, en palabras de muchos representantes políticos, en sacar petróleo de cada euro. Se nos dice que “no se puede hacer más con menos”. A nosotros ya no se nos puede hablar de apretarnos el cinturón.
Durante los años de bonanza económica la cuantía en las ayudas del Gobierno sufrieron un estancamiento, y a partir de 2008 y coincidiendo con el inicio de la recesión económica hemos sufrido un retroceso del apoyo económico. Al mismo tiempo el sector teatral en general, ha sufrido injustificadas e injustas campañas de desprestigio, que han tenido como consecuencia un deterioro del mismo. Mientras, paradójicamente, se han apoyado y promovido proyectos culturales que han supuesto grandes desembolsos económicos y que no han dado los resultados esperados.
Nuestro presupuesto que comenzó siendo el 100% a cargo del Gobierno de Navarra, en 2011 es el doble de las ayudas que recibimos. Es decir, realizamos las actividades de interés social y cultural contenidas en los convenios con el Gobierno de Navarra, que resultan deficitarias, y también otras actividades teatrales que nos permiten cubrir déficits, crear riqueza y empleo, contribuir al funcionamiento de empresas de servicios, turismo y educación, y revertir gran parte de la ayuda recibida a las administraciones públicas (Seguridad Social, Hacienda e IVA. Es decir, de la ayuda recibida, el 60% revierte directamente en las administraciones públicas).
Y llegamos a 2011. En octubre se nos anuncia un aplazamiento en el pago del 16% de la Subvención de Cultura hasta el año que viene, y seguidamente se nos comunica que para 2012, a nuestra entidad se le plantea no un recorte sino la eliminación de nuestra partida presupuestaria. Partida presupuestaria conseguida por reconocimiento del Parlamento, después de un largo camino y que resulta necesaria para la continuidad de nuestra entidad. La eliminación de esta partida presupuestaria no se justifica por la necesidad de recortes económicos, va a condenar a esta entidad a la desaparición y al consecuente deterioro de la vitalidad cultural de Navarra. La concurrencia a la convocatoria de ayudas a la que se nos emplaza choca de frente con la naturaleza y el funcionamiento de una entidad como la nuestra, dado que no se ajusta a la realidad ni a la periodicidad de nuestras actividades.
Además junto a la noticia de la eliminación de la partida, se nos informó de la exclusión de las actividades formativas de nuestra institución de las posibles ayudas que procedan de este departamento, exclusión que creemos, hubiera requerido, al menos, un estudio minucioso por consideración a la trayectoria y funcionamiento de esta escuela de teatro y en atención a alumnos y profesores que acaban de comenzar el curso escolar y, por supuesto, alguna conversación previa con el Dpto. de Educación para buscar una solución.
Desde la separación del Departamento de Educación y Cultura, la cuestión sobre qué departamento debía sustentar la actividad de la Escuela Navarra de Teatro (originariamente dependiente del servicio de Cultura, Institución Príncipe de Viana), ha ocupado nuestras negociaciones y conversaciones con los diferentes responsables, que siempre han tenido en cuenta la historia y la naturaleza especial de nuestra entidad. Entidad que trabaja de manera comprometida e integral en los ámbitos educativo, artístico, cultural y social.
En este momento, a consecuencia de las decisiones tomadas, la actividad formativa de la Escuela Navarra de Teatro ha sido expulsada de Cultura y no ha sido recogida por Educación.
El ámbito de la formación teatral en que la ENT lleva trabajando desde hace 26 años y que ahora está “en tierra de nadie” abarca todos los niveles de formación: básico, medio y superior, y comprende:
- Los Estudios artísticos superiores, aunque sin reconocimiento oficial: actores y actrices que estudian Arte dramático durante tres años, desde 1985.
- La Formación permanente de actores profesionales mediante cursos intensivos, desde 1985.
- La Formación permanente para la sociedad en forma de Talleres infantiles de Juego dramático y Talleres de Iniciación al teatro para personas jóvenes y adultas, desde 1985.
- La Educación primaria en grupos de primero y quinto, dentro del horario lectivo, con cursos de Juego dramático y Dramatización con Marionetas, con el Ayuntamiento de Pamplona, desde 1990.
- La Educación primaria con segundos, cuartos y sextos, también dentro del horario escolar, trabajando la Coeducación a través de la Dramatización con distintos ayuntamientos de la Comunidad, desde 1997.
- La Educación primaria, y también este año de secundaria, para trabajar la Dramatización como herramienta a demanda de las necesidades o intereses, en colaboración con los Ayuntamientos correspondientes.
- La Formación del profesorado con el CAP, impartiendo cursos de Dramatización y de Voz para profesores desde hace más de 15 años.
- La Formación de público mediante campañas dirigidas a público escolar en nuestra sala y en colaboración con otras entidades.
- La Biblioteca Teatral con más de 5.000 volúmenes abierta al público en la que se ofrece asesoramiento a aficionados y profesionales teatrales y de otros ámbitos artísticos.
- La Documentación e investigación teatral, edición de revistas, concursos de escritura teatral, Seminarios…
En total, son más de 3.000 personas las que han comenzado este curso 2011-2012, a quienes no sabemos cómo vamos a poder explicar esta situación.
Desde sus orígenes, La Escuela Navarra de Teatro fue concebida, como todas las escuelas de Arte Dramático, con una sala de exhibición donde los alumnos pudieran realizar sus prácticas y donde los espectadores pudieran conocer los trabajos escénicos locales y también propuestas foráneas. Este empeño fue llevado a cabo exclusivamente con el esfuerzo desinteresado de los miembros de la Escuela Navarra de Teatro, sin ninguna ayuda institucional, ya que en nuestra comunidad no existe ni ha existido ninguna convocatoria de subvenciones para espacios escénicos a la que pudiéramos acceder.
Al cabo de los años, superados el medio millón de espectadores y las 2.500 representaciones, nos negamos a tener que seguir justificando la necesidad de mantener la actividad de este teatro.
Somos vocales de la junta directiva de la Red Nacional de Teatros Alternativos, que reúne a 38 teatros de 13 comunidades autónomas, siendo la Escuela (la única sala navarra que pertenece a esta red), una de las destacadas en cuanto a actividad y resultados, muy por encima de teatros de grandes ciudades como Madrid o Barcelona.
En consecuencia, Navarra, con una inversión 0 ha conseguido una rentabilidad cultural máxima, posible solamente por la naturaleza integrada de la escuela y la sala. No es posible la existencia de esta sala sin la escuela ni de la escuela sin la sala, sencillamente porque son lo mismo.
Nos gustaría que comprendieran que la naturaleza de este centro cultural y teatral es compleja, afortunadamente. Y viva: toda la labor que genera es fruto de su existencia. Sin existir no puede generar nada. Se basa en valores como el esfuerzo, el trabajo en equipo, la confianza y en la capacidad de los miembros que lo componen para llevar adelante las diferentes tareas a las que nos dedicamos: los profesores, que nos dedicamos a la transmisión del arte dramático, somos también gestores, programadores, técnicos, constructores de escenografías, vestuario, directores de escena... Ideas y proyectos no nos faltan. Una medida tan drástica como la que se anuncia para esta entidad va en contra totalmente de la naturaleza rica y compleja de esta escuela y de su crecimiento orgánico.
Si se lleva adelante lo anunciado, tras el déficit acumulado por las reducciones en las subvenciones de estos últimos años, y después del aplazamiento del pago del 16% de la ayuda de Cultura, correspondiente a 2011, no vemos posible prolongar la actividad del teatro más allá del día 8 de enero, día en que finalizan las representaciones de la campaña de Navidad. La temporada teatral ha sido partida por la mitad, viéndonos en estos momentos en la tesitura de estar desprogramando ciclos habituales en nuestro escenario que no pueden esperar a la resolución de una convocatoria de convenios, cuyos plazos y cláusulas se desconocen, pero que en cualquier caso vendría sólo a apoyar determinadas actividades. Somos un teatro, con gastos corrientes, que hay que mantener y equipar, un teatro que ofrece representaciones. No somos un conjunto de actividades que se desarrollan “en ninguna parte”.
En consecuencia, en enero estaremos en números rojos, sin saber si dejaremos de estarlo, y sin convocatoria de subvenciones en la que encajemos, por lo que sería imprudente aumentar los gastos.
Si este teatro cesa su actividad además de un vacío importante en la actividad cultural Navarra, les dejará la tarea de asumir dos responsabilidades imprescindibles: asegurar la posibilidad de acceso de los grupos navarros a representar en la capital de nuestra Comunidad y asegurar una oferta que atraiga a un público joven, que hasta ahora ha escogido nuestro espacio como referente.
Por todo lo dicho hasta el momento, queremos expresar:
Nuestro cansancio y nuestro hartazgo por tener que andar cada año justificando nuestra existencia y mendigando una ayuda.
Nuestra tristeza y desmoralización. La tristeza que supone tener que convencer a los responsables de administrar el dinero público dedicado a la Cultura y a un Departamento creado para velar por ella, de la importancia del teatro como área imprescindible entre las Artes. Creemos que la Administración debería velar, especialmente en tiempos de crisis por los proyectos que existen y que funcionan, que han dado frutos y resultados, y sobre todo por el derecho que como ciudadanos tenemos de crear Cultura y de acceder a ella. Los agentes culturales son los protagonistas y las iniciativas de los ciudadanos deberían ser consideradas y no asfixiadas.
Defendemos nuestro derecho a existir y a recibir una ayuda pública para ello del Gobierno de esta comunidad, la nuestra, para la que trabajamos, en la que vivimos y a la que contribuimos, no sólo con nuestros impuestos, sino enriqueciéndola cultural y humanamente. En eso consiste “nuestra pasión y nuestra pelea”.
Si se cumplen los pronósticos asistiremos no solamente al desmantelamiento de la Escuela Navarra de Teatro sino de gran parte del tejido teatral en general.
Últimamente se habla de cultura solamente en términos económicos, olvidando la necesidad que tenemos como humanos de celebrar, de aprender, de escuchar, de acompañarnos de una canción, de expresar, de comunicarnos, de emocionarnos, de imaginar. La necesidad de confrontar nuestra vida con los personajes y las historias, que desde hace 26 siglos nos acompañan y constituyen. Imaginemos una vida sin todo esto, sin danza, sin poesía, sin actores que las representen. Sin belleza.
Creemos que la cultura, como dicen los poetas, es una de las cosas que hacen que la vida sea digna de ser vivida.
Finalmente, pensamos que las decisiones que nos han traído aquí, han sido tomadas en un contexto general de urgencia por la coyuntura económica que afecta a los departamentos, y esperamos que haya quedado clara la repercusión letal que tienen para nuestra entidad.
A pesar de todo, seguimos manteniendo la confianza en este proyecto, en que aún estemos a tiempo de rectificar, y en que encuentren una solución que se ajuste a la naturaleza y los tiempos de la Escuela Navarra de Teatro.
Gracias, eskerrik asko.
16-12-2011
Texto de la comparecencia del equipo directivo de la ENT/NAE en el Parlamento de Navarra, ante la Comisión de Educación.
INTRODUCCIÓN
Buenos días, egunon. Somos Fuensanta Onrubia, Javier Pérez Eguaras y Emilia Ecay en representación de la Escuela Navarra de Teatro.
En una mesa de Educación, y tratándose del tema de la educación artística, a nosotros nos gustaría poder hablar de las materias que componen la enseñanza teatral a las que nos dedicamos, de la expresión, de la interpretación actoral, de la técnica vocal, de la historia y la literatura dramáticas, de la dramaturgia, métrica y verso, de la expresión plástica, del juego dramático, de los títeres, etc, etc. Materias que nos dedicamos a transmitir y a compartir con todo el alumnado de la Escuela.
También hubiéramos podido plantear una ponencia parecida a la que expusimos ante la mesa de Cultura, pero dados los acontecimientos, nos alegramos de volver a tener esta ocasión para aportar nuevos puntos de vista.
Les adjuntamos un dossier con diferentes materiales entre los que se encuentra la relación de nuestras actividades.
Vamos a comenzar por algo de historia, esta vez enfocada desde el camino que se ha realizado de cara al reconocimiento de los estudios teatrales en Navarra. Tendremos que abordar el momento actual y, por qué no, a pesar de la circunstancia que estamos viviendo, queremos hablar también del futuro.
EL RECONOCIMIENTO DE LOS ESTUDIOS TEATRALES
Desde su fundación por iniciativa del Gobierno de Navarra en 1985 y hasta el año 2000, la escuela trabajó en la línea de la búsqueda de un reconocimiento oficial superior para los estudios, dentro de los distintos marcos que se fueron desarrollando y legislando. Estuvimos a punto de lograr la oficialidad antes de la aprobación de la Logse en 1990. Participamos en la comisión nacional que desarrolló los estudios de Arte Dramático con carácter de estudios superiores. Elaboramos nuestros planes de estudios adaptándolos a los planteados en la Logse para la formación de actores aunque no expidiéramos titulación oficial.
Una vez transferidas las competencias en Educación a la Comunidad de Navarra, la oficialidad de la Escuela Navarra de Teatro quedó esperando el reconocimiento de sus estudios. En ese camino, en el año 2000 se elaboró un informe por parte del Gobierno de Navarra, cuyas conclusiones fueron: “El Departamento de Educación no estima pertinente proponer la creación de una Escuela Superior de Arte Dramático en Navarra” y se apelaba a la “ordenación que quedaba pendiente de las Enseñanzas de Arte Dramático en esos momentos y a los nuevos desarrollos legislativos que se derivaran de la Ley Orgánica 2/2006 de 3 de mayo.”
A pesar de que ese desarrollo de la ley que queda pendiente todavía no se ha concretado, hemos continuado trabajando junto con el Gobierno de Navarra en esa dirección. La última resolución del Parlamento en ese sentido es de 6 de marzo de 2008, e “insta al Gobierno de Navarra a estudiar conjuntamente con los responsables de la Escuela Navarra de Teatro una solución para contar con una sede estable, en la cual poder continuar su trabajo de promoción y formación teatral en Pamplona”, y también “insta a la creación de una oferta educativa que conduzca al reconocimiento oficial de los estudios de teatro que se impartan en dicho centro en el futuro”.
Desde entonces los responsables de la escuela y los directores del Departamento de Educación fueron perfilando las posibilidades que a medio o largo plazo podrían acoger la realidad de la formación teatral en Navarra. Las distintas leyes dejan abierta la puerta a posibles desarrollos curriculares en formación profesional. En esa dirección se estudiaron los modelos de desarrollo que se están intentando poner en marcha en comunidades como Cataluña o Madrid. En 2010, y para avanzar en esa vía, se nos pidió la realización de un estudio sobre nuestra escuela cuyo resumen les entregamos. Tras el cambio de gobierno último hemos mantenido una reunión para dar a conocer en el Departamento el punto hasta el que habíamos avanzado en este camino, y así retomar el trabajo.
Paralelamente, año tras año, hemos mantenido encuentros con los consejeros de educación para informarles de que, además de en la implantación de estos estudios, nuestro centro trabaja en otros ámbitos de la formación teatral, para niños, jóvenes y adultos como herramienta de expresión y comunicación, en el ámbito de la formación permanente de profesionales, en el ámbito de la formación de públicos, y todo ello de manera integrada. Que dispone además de un teatro para la exhibición de trabajos de los alumnos además de los de las compañías profesionales y aficionadas. Y año tras año han considerado que, mientras se buscaba la regulación de los estudios teatrales, nuestro centro tenía que seguir desarrollando su labor, que se dirige y alcanza a miles de ciudadanos. Y así, paso a paso, hemos ido construyendo este pequeño sistema teatral. Lo que en música, con un desarrollo mucho mayor, se ha ido diversificando en escuelas de base, conservatorio medio, y conservatorio superior, en la escuela de teatro, y repito, salvando todas las diferencias, se realiza también impartiendo formación artística con programas específicos desde los cuatro años, pasando por programas para jóvenes, y también para adultos, y con los estudios de Arte Dramático de tres años con su propio plan de estudios, junto con la posibilidad de nuestros alumnos de realizar prácticas, mantener encuentros con profesionales, ver espectáculos, conocer a las compañías, etc. Unas actividades se imbrican con las otras, se sustentan en las otras, ésta es parte de nuestra especificidad, frente a otras escuelas de Arte Dramático que se dedican en exclusiva a la formación de actores y actrices, y que sabemos por la relación que tenemos con centros como el Institut de Teatro de Barcelona, que dirigen otra vez su mirada hacia unos estudios de teatro más integrados.
SOBRE LA FINANCIACIÓN
Hemos hablado de las cuestiones económicas en la otra sesión de trabajo con la mesa de Cultura, (como ven, les adjuntamos una copia de la ponencia para que tengan una visión más amplia), pero ya que tenemos la oportunidad, queremos abordarlo aquí aunque desde otro punto de vista.
En la memoria de los presupuestos de 2011 del Gobierno de Navarra, relativa a Educación se explica que “se han dotado a las enseñanzas artísticas con 2,54 millones de euros, y que se quiere completar su desarrollo e implantación de acuerdo con la LOE además de potenciar y fomentar la base cultural de nuestra sociedad a través del apoyo a centros de enseñanzas no regladas que sirvan a la vez para dotar a los estudios superiores de alumnos con proyección y futuro. Uno de los objetivos es apoyar el papel de las escuelas de música como elemento esencial para garantizar la enseñanza musical de base en Navarra, dotándolas con 2,25 millones de euros”. De las enseñanzas teatrales ni rastro, aunque en todas las declaraciones de principios, y en todas las leyes relativas a Educación se reclama la necesidad de esta formación.
Al lado de estas cifras contabilizadas en millones de euros, la consignación para la formación teatral que imparte la escuela Navarra de teatro ha sido de 50.000 euros del departamento de Educación, y 375.000 del departamento de Cultura. Conociendo estas cifras que son públicas, y cuando las diferencias de financiación de las distintas artes son tan abismales, es duro escuchar refiriéndose a nuestra escuela decir que “se quiere invertir en teatro pero no con costes tan elevados”. Como comprenderán es una afirmación cuando menos… injusta.
DESTINO DE LAS AYUDAS CONCEDIDAS A LA ENT
Esta semana hemos asistido con asombro a la publicación de datos y conclusiones erróneos sobre la carestía de nuestros alumnos de Arte Dramático, debida a lo que creemos una lectura equivocada o un desconocimiento del texto del convenio firmado con los departamentos de Educación y de Cultura.
El convenio de Cultura dice: “se suscribe el presente convenio de colaboración al objeto de contribuir económicamente a la financiación de los gastos de funcionamiento derivados del desarrollo de la actividad habitual de la entidad y de la realización de su programa de actividades para 2.011. La finalidad de utilidad pública del presente convenio se fundamenta en el fomento que del teatro realiza la escuela Navarra de teatro en esta comunidad a través de su divulgación y de la docencia”.
El Convenio con el departamento de Educación, dice: “El departamento de Educación del Gobierno de Navarra y la Escuela Navarra de Teatro manifiestan: Primero: la sociedad actual considera la educación artística un componente esencial de la formación de sus ciudadanos. Dicha consideración se hace patente en la presencia en los currículos de la enseñanza, así como a través de las múltiples manifestaciones del arte dramático en la vida cultural cotidiana. Segundo: El departamento de Educación considera de sumo interés para los ciudadanos favorecer el desarrollo de actividades educativas en ese ámbito. Tercero: la Escuela Navarra de Teatro, fundada en 1985 es una Asociación cultural sin fines lucrativos. Este centro singular en la Comunidad Foral de Navarra desarrolla un amplio abanico de actividades relacionadas con el Arte Dramático. Cuarto: El departamento de Educación y la Escuela Navarra de Teatro, comparten, cada uno en su ámbito, el deseo de aunar esfuerzos y ofrecer a todos los ciudadanos que lo deseen una formación artística de calidad en el ámbito del Arte Dramático, y entienden que es necesario un sistema de cooperación para lograr este objetivo”. Etc.
Por no citar aquí la enumeración de las actividades a que se ha destinado el dinero de estos dos convenios, les facilitamos una relación de las mismas, además de un resumen de la memoria que se entrega a los Departamentos de Educación y de Cultura.
Como pueden observar, la lista de actividades a la que destinamos el dinero recibido y debidamente justificadas en los departamentos desde el punto de vista económico, es muy amplia, por tanto, creemos inadecuado imputar como único gasto la formación de los alumnos de Arte Dramático, hecho que no se ajusta a los compromisos acordados entre los Departamentos de Cultura y de Educación y la Escuela Navarra de Teatro y que se extienden hasta el 31 de diciembre.
Creemos que sería conveniente una aclaración pública de estos datos que han llevado a la confusión y han podido comprometer negativamente la imagen de una entidad con 26 años de historia caracterizados por la austeridad.
PRESENTE Y FUTURO
Como todos conocen, la Escuela ha llegado a esta situación límite tras haber sacado la formación teatral del Departamento de Cultura, argumentando que deberíamos estar en Educación, y ahora nos cierran también esas puertas.
Tras dos meses de duras gestiones, ésta va a ser la última ocasión para nosotros de solicitar el apoyo y la acogida dentro del Departamento de Educación de la Escuela Navarra de Teatro, que sigue a día de hoy en el aire.
Después de tantas conversaciones nos damos cuenta de que las posturas son muy férreas pero no son tan distantes y, sobre todo, de que el objetivo de todas las personas con las que hemos hablado es el mismo: una sociedad ligada a su desarrollo artístico y cultural.
Entonces ¿por qué no somos capaces de comprendernos? Para llegar a una conclusión es preciso que todos apartemos por un momento el referente que tenemos de la palabra ‘escuela’ y pensemos en otra acepción que recoge el diccionario en el mismo sentido en el que se ha recogido en los convenios que unen a la ENT con el Gobierno de Navarra a lo largo de estos años y la que ha contribuido a que esta institución se haya desarrollado. No pensemos en un centro en el que exclusivamente se imparten un número de clases, pensemos (y esta es la acepción que en estos momentos nos ocupa) en un centro que reúne la enseñanza y la experiencia. La enseñanza, en todos los grados posibles, y la experiencia en todas las prácticas posibles para enriquecer esos conocimientos adquiridos. Para todos: alumnos, profesionales, espectadores, investigadores… Lo que se llama Investigación y desarrollo, en términos artísticos.
Habituados a pensar en lo que conocemos, no hemos sabido comprender o explicar esta diferencia.
Esta imposibilidad de entendimiento contrastaba especialmente con los apoyos que hemos recibido de compañeros que están habituados a trabajar fuera de nuestras fronteras y de grandes maestros internacionales. Todos valoran y comprenden esta idiosincrasia. ¿Por qué? Si buscamos instituciones estructuralmente parecidas a la nuestra en España no las encontramos o nosotros no hemos sido capaces de encontrarlas; pero, en cambio, sí se corresponde con el de funcionamiento que encontramos en Europa (Reino Unido, Alemania, Países Bajos) grandes o pequeñas asociaciones sin ánimo de lucro o entidades subvencionadas que acometen el hecho artístico de una manera global e integradora, en todas las facetas posibles, retroalimentándose; buscando el desarrollo de nuevos lenguajes y adecuándolos a todos los públicos posibles. Acercando las distintas artes con lenguajes de hoy al público de hoy. Estudiantes, profesionales y público en una misma dirección, mirando al futuro y comunicándose.
Con esto presente, todas las posturas aparentemente lejanas, se acercan. Quienes dicen que la ENT es una entidad singular tienen toda la razón; quienes defienden como esencial su dinamismo, agilidad y repercusión social, también; y por último, quienes defienden implantar un nuevo modelo tienen una entidad que ha desarrollado una experiencia muy cercana a las líneas de trabajo más innovadoras: (estudios integrados, eficacia, vitalidad, creación de nuevos públicos y conexión con la sociedad).
Los escollos podrían desaparecer. Una situación como la actual se podría convertir en una gran oportunidad de cara al futuro.
Podemos pensar que un espacio escénico que funciona no es algo que deba ver peligrar su existencia; que un entramado de espacios escénicos como el actual no es un problema sino una gran oportunidad para el desarrollo de la actividad, para la estabilidad de toda la profesión de las Artes Escénicas y para el estímulo de los aficionados; podemos pensar que los estudios artísticos en todas las disciplinas, a pesar de sus diferencias de titulaciones y equipamientos, finalizan con alumnos óptimamente preparados que acaban siendo buenos profesionales.
Tenemos lo más importante: Espacios Culturales y Artistas. Si lo enfocamos bien: residencias, creaciones, difusión adecuada, formación permanente, multidisciplinas, conexión con la sociedad, diferenciación entre lo artístico y lo comercial, cauces adecuados que posibiliten y encaucen el mecenazgo... Si lo enfocamos bien (sin injerencias o intereses no artísticos) podemos avanzar hacia un porvenir cultural prometedor, un foco de generación de recursos y de atracción de riqueza, económica y artística.
La des-integración nos llevaría a esfuerzos individuales no coordinados, a la duplicación de algunas acciones, al abandono de otras; esta disgregación nos dirigiría hacia el empobrecimiento cultural duplicando estructuras inestables que, en definitiva aportarían menos actividad, con menos repercusión, a unos costes mucho más elevados. En cambio, entidades integradas como la Escuela Navarra de Teatro que rentabilizan todos los recursos, estructuras comunes para multitud de actividades en todos los ámbitos del hecho artístico, siempre tendrán una visión más completa de la situación y del trabajo por hacer, y rentabilizarán los recursos humanos, técnicos y culturales.
Tenemos los medios para ser pioneros en un futuro más creativo, un futuro hacia el que podemos dar un paso adelante en vez de un paso atrás.
La propuesta es muy sencilla: dialoguemos todos los implicados desde enero, evitando estas discusiones estériles de octubre a diciembre y avancemos hacia los nuevos tiempos con unas dinámicas que tenemos al alcance de la mano y que son más adecuadas que las actuales.
Y aunque parezca un imposible, si algo se consiguiera, habría que agradecérselo a todos y cada uno de los que nos han apoyado, navarros y navarras, gentes del oficio, profesionales, amateurs, profesores y directores de colegios, gestores y agentes culturales, actores y actrices, escuelas de ámbito estatal, compañías de teatro, escritores, intelectuales y tantos y tantos alumnos, exalumnos y público que nos conoce y que nos ha manifestado la importancia de nuestra tarea en la creación de públicos, y con ellos una demanda de espacios y compañías teatrales, y en la dignificación de la profesión teatral en Navarra.
Gracias, eskerrik asko



